Laboratorio de Diseño Urbano en Montería: una forma participativa de repensar la ciudad

¿Cuántas veces hemos visto esto en las ciudades de América Latina y el Caribe?

El Mercado Central de Montería, Colombia, un mercado en el centro histórico, enfrente del río Sinú que está congestionado por vendedores informales en su entorno. Foto: R. Krebs, 2014.

Resulta común en nuestras ciudades que el mercado central sea un lugar con las siguientes características: desorden causado por más de mil vendedores informales que trabajan en el área, malas condiciones de higiene, y un entorno caracterizado por la inseguridad y el deterioro.

Pero, ¿qué tal si fuera diferente?  ¿Qué tal si el mercado central fuera el lugar principal de encuentro para todas las personas en la ciudad, un lugar donde se sientan seguros y donde puedan disfrutar de hacer sus compras? Una buena referencia es el Mercado Central de Valencia, España, donde más de 300 comerciantes coexisten de forma organizada, brindando un buen servicio a sus clientes y creando un espacio público de gran valor para la ciudad.

Desde junio, la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles está trabajando en la ciudad deMontería en Colombia, donde elegimos el Mercado Central y su entorno como área de acción para rescatar el espacio público y renovar una centralidad importante de la ciudad. Trabajamos con un equipo internacional de consultores de la Universidad de Tecnología de Viena y el arquitecto-urbanista colombiano Fernando Cortés Larreamendy. Este equipo multidisciplinario conformado por arquitectos, urbanistas, trabajadores sociales y economistas realizó el Laboratorio de Diseño Urbano (LDU) en Montería, que se llevó a cabo del 4 al 7 de junio de este año con el fin de diseñar una estrategia urbana integral mediante la participación ciudadana.

El objetivo de este taller fue responder a una pregunta fundamental: ¿Cómo recuperar el espacio público invadido por el comercio informal como espacio para todos los habitantes de Montería y revalorar la dinámica de la plaza de mercado?

Teniendo en cuenta nuestro objetivo y los retos presentes en esta área, definimos una metodología participativa que involucró a los vendedores al interior del mercado y en su entorno, ONGs locales, funcionarios de la municipalidad y el Alcalde, docentes de las universidades locales, estudiantes de arquitectura y comunicación, y los propietarios de edificaciones aledañas.

Durante cuatro días, en varios grupos de trabajo multidisciplinarios, los ciudadanosanalizaron las debilidades del mercado y los espacios públicos a sus alrededores, así como el potencial para su desarrollo integral. A partir de este proceso, se definieron cuatro tareas para las sesiones del Laboratorio de Diseño Urbano:

Tarea 1: Interpretación integral del sector: Se recolectaron aspectos relevantes para el sector (inquietudes, oportunidades, dificultades, propuestas) y se elaboró una cartografía de propuestas y proyectos en curso.

Tarea 2: Interpretación de buenas prácticas mercados internacionales: En torno a  referencias de mercados internacionales, los participantes reflexionaron y proyectaron ideas para el mercado de Montería y su entorno inmediato.

Tarea 3: Futuros escenarios posibles para el sector: Basado en la información de las tareas 1 y 2, cada grupo elaboró un escenario posible de cómo mejorar el mercado y expuso su propuesta.

Tarea 4: Elaboración de cartografía social: Con el fin de recoger la percepción de los comerciantes, usuarios y habitantes del sector, se implementó un ejercicio de cartografía que permitió establecer reflexiones en torno a problemas o ventajas de ciertos lugares.


Astrid Erhartt-Perez de la Universidad de Tecnología trabajó con dos trabajadores sociales con los vendedores en el sector. Foto: S. Sattlegger, 2014.

Como resultado del laboratorio surgieron muchísimas ideas para mejorar el Mercado Central de Montería, entre las cuales se destacan:

  • Reconstrucción del edificio histórico y del espacio público frente al mercado, el parque lineal “la Ronda” y el río Sinú.
  • Creación de una sección para la venta de frutas, verduras y una oferta variada de gastronomía típica.
  • Reconstrucción del segundo piso del edificio y aumento sustancial de su permeabilidad hacia el espacio público.
  • Peatonalización de las calles alrededor del mercado, y conexión con el río, el muelle turístico y la ciudad tradicional.
  • Creación de una plaza abierta donde se presenten múltiples actividades nocturnas para el esparcimiento de los vecinos.


Un mapa realizado por el equipo con los insumos de los 100 participantes en los talles y entrevistas. Mapa realizado por el equipo de consultores en 2014.

Actualmente, nuestro equipo de consultores está diseñando la estrategia urbana para el Mercado Central y su entorno basándose en las ideas de los actores locales. Nuestro objetivo es definir intervenciones urbanas concretas en el espacio público que puedan implementarse a corto plazo.

En la Iniciativa de Ciudades Emergentes y Sostenibles (ICES), estamos convencidos que la metodología del Laboratorio de Diseño Urbano es un mecanismo útil para promover un buen equilibrio entre los actores urbanos. La participación activa de los ciudadanos en la toma de decisiones y el desarrollo de una estrategia facilita que el espacio público se vuelva más accesible para todos los habitantes, y que el nuevo mercado no sea percibido como un centro comercial ni un centro gastronómico con espacios excluyentes, sino como un lugar que permita al centro histórico potenciar su valor funcional y económico.


La participación del sector público en la generación de ideas para la renovación del mercado. Foto: R. Krebs, 2014.

El Laboratorio de Desarrollo Urbano podría replicarse en otras ciudades en las que el espacio público se encuentra desarticulado  y donde se busca transformar la ciudad mediante la participación social. ¿Crees que esta metodología pueda ser útil en tu ciudad?